Texto: Ana Isabel Rojas

9:30h,  Navafría (Segovia), Plaza del Ayuntamiento.

Es invierno. Es hora de bajas temperaturas, heladas, nieves y primeros reencuentros. Qué acogedor ese cafetito en el bar del pueblo haciendo el paseíllo a los compañeros más rezagados que van llegando.

A continuación, ya calentitos y contentos, nos dirigimos al bosque, superando las dificultades que van surgiendo debido al estado de las carreteras y, finalmente, aparcamos en el refugio  ya que no podemos acceder a los parkings habilitados por la gran cantidad de nieve acumulada.

dorado© Carlos Dorado

Julian © Julián López

Pronto nos desperdigamos, se notan las ganas de poner la cámara en marcha y el paisaje anima a ello. El camino hacia la cascada está precioso, nos hace detenernos a cada paso para disfrutar del río nevado y de la  inigualable belleza de ver caer la nieve de las copas de los árboles,  regada con rayos dorados, como si de un descenso de hadas se tratara.

31673431793_d83cf37be7_b                                                          © Ana Isabel Rojas
Carlos2© Carlos Delgado
Ya en la cascada cada uno toma sus instantáneas preferidas y vamos a la búsqueda de hielos, carámbanos, sedas y detalles de una atmósfera fría pero luminosa.

Fernando© Fernando Iniesta

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© Pedro Soria

Dorado2    © Carlos Dorado

El tiempo pasa rápido, mejor dicho, se nos pasa rápido y debemos volver al pueblo para comer. Tenemos mesa reservada a las 15,30h y ¡¡¡nos quedamos todos!!! Somos 21, lo que hace un poco más difícil y lento el acoplarnos en el restaurante.

Para mitigar el hambre y la espera nos hacemos la foto de grupo, con un móvil, claro está, pero ante las protestas de los compañeros, repetimos con una buena cámara.

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© Jorge Martín Burguillo

Bien, entramos a nuestra comida-merienda-cena a eso de las 16:30h entre risas y cervezas, típico de nuestro Fonabar. El menú, estupendo, típico segoviano, judiones, cochifrito, sopa castellana, lomo, vinito o agua. Damos por terminada la sesión a las 17:30h.

Se ha derretido el hielo de las carreteras y deshecho la nieve, nos quedan nuestras fotos y el recuerdo de un día precioso con los amigos, con los compañeros, con FONAMAD.
¡Gracias como siempre, a los organizadores!