Esta salida estival de FONAMAD, que empezó como un experimento fotográfico-montañero, se ha convertido en una de las más esperadas del año. Cierto es que no es apta para todos los socios por su dificultad y cierta exigencia física, pero nos tiene enganchados ya por tercer año consecutivo.

En esta ocasión se eligió La Pedriza que es un gran batolito granítico situado en la vertiente sur de la Sierra de Guadarrama, dentro del municipio de Manzanares El Real, en el noroeste de la Comunidad de Madrid. Su orografía está salpicada por grandes bloques de granito tallados por la acción del viento y el agua que han creado multitud de formas caprichosas, como si seres gigantes hubieran jugado con ellos dándoles formas imposibles.

© Yolanda Moreno

© Yolanda Moreno

©  Merche Lazaro

© Merche Lazaro

La subida este año fue más exigente que otras veces, pues llegar hasta la pradera del Yelmo así lo requería. Pero sentirse al amparo de tan magnífica formación hizo que el esfuerzo mereciera la pena.

18 valientes fonameños emprendimos la subida para tratar de captar las luces del atardecer. Unos llegaron antes que otros, por lo que pudieron posicionarse con más calma. Pero lo importante era llegar arriba y eso, con esfuerzo, ío conseguimos todos.

© Juan del Saz

© Juan del Saz

 

Tras fotografiar el atardecer, llegó la hora de cenar todos juntos en aquella magnífica pradera amparados por el Yelmo y con esas vistas de Madrid al fondo. Los manjares, que con esfuerzo y sudores habíamos subido hasta allí, hicieron las delicias de todos en un entorno incomparable y en la mejor de las compañías.

©  Juan Manuel Cabello

© Juan Manuel Cabello

Cuando la oscuridad lo cubrió todo, apareció la luna y unos cuantos infatigables compañeros se dedicaron a hacer fotografía nocturna, circumpolares incluidas.

© Raquel Correa

© Raquel Correa

©  Joaquín González

© Joaquín González

© Fernando Prieto

© Fernando Prieto

Después de agotar las posibilidades fotográficas y algunas baterías, todo quedó en silencio hasta que nos levantamos para el amanecer y ver con entusiasmo qué luces nos deparaba. La verdad es que no defraudaron y tuvimos unos tonos anaranjados preciosos.

©  Juan del Saz

© Juan del Saz

©  Carlos Delgado

© Carlos Delgado

© Pedro Torino

© Pedro Torino

© Cristina Lorca

© Cristina Lorca

Tras un buen desayuno para retomar fuerzas para la bajada, procedimos a ello. Una vez abajo, y como es ya habitual, unos cuantos nos fuimos a comer juntos y comentar las mejores jugadas, que esta vez fueron muchas.

©  Juan Abal

© Juan Abal

Y aunque aún nos queda lejos, ya estamos esperando el destino del vivac veraniego del año que viene… ¿Cuál será? Sea donde fuere seguro que lo disfrutamos tanto como este.

©  Juan del Saz

© Juan del Saz