Cristina Lorca.

Este lugar insólito se encuentra en la provincia de Toledo, a tan solo hora y media de Madrid.

Un conjunto de cortados y cárcavas de color rojizo, modelado a lo largo de siglos por la erosión del viento y el agua, conforma este bello paraje en el sinuoso cauce del río Tajo. Sus cortados se extienden aproximadamente sobre un kilómetro de longitud y su pico más alto, el Cambrón, supera los cien metros de altura.

© David Alfaro

© David Alfaro

Desde hacía tiempo quería organizar una SEF allí, el impacto que iba a causar en mis compañeros era algo de lo que estaba segura. En esta ocasión, como en muchas otras , el tiempo fue un condicionante hasta el último momento. Pero ya se sabe … la naturaleza, siempre hace de las suyas.

© Pedro Torino

© Pedro Torino

Quedamos a comer en La Puebla de Montalbán , ya que este paisaje alcanza su máxima belleza al atardecer, cuando el sol poniente incide sobre esas formaciones rojizas y resalta todas sus texturas y tonos cálidos.

© Merche Lázaro

© Merche Lázaro

El día empezó gris y lluvioso y una primera pasada de reconocimiento antes de comer así nos lo auguraba. Los más curiosos fuimos a verlo y conseguimos hasta unos rayos de sol.

© Mercedes Martín

© Mercedes Martín

Después de una apetitosa comida, donde pudimos cambiar impresiones con los compis que hacía tiempo que no veíamos, nos dirigimos hacia el aparcamiento de Las Barrancas.

La tarde empezó lluviosa… ¡muy lluviosa! pero inasequibles al desaliento allí nos mantuvimos firmes.

La recompensa no tardó en llegar, una ventana entre las nubes cargadas de lluvia, nos brindó unas bonitas luces y unos impresionantes reflejos sobre ese alucinante paisaje. Fueron un par de horas que hicieron las delicias de todos nosotros.

© Javier Herranz

© Javier Herranz

© Cristina Lorca

© Cristina Lorca

Al atardecer y después de unos suaves luces, se volvió a cubrir y tuvimos que recoger casi a la carrera… ya estábamos para marcharnos cuando alguien dijo “¡¡el arco iris!!“ y ante nuestro asombro, se desplegó el arco más perfecto que recuerdo haber visto en mucho años. Nos dio tiempo, a unos más que a otros, a inmortalizar tan increíble momento.

© Ramón Carretero

© Ramón Carretero

Una vez más , el fotógrafo tiene que estar contra viento y marea y el resultado no defrauda nunca. Una SEF para repetir en cualquier momento.

Como siempre terminamos en el FONAbar comentando con unas cervezas las jugadas de la tarde.

¡Ya pensando en la próxima!