Entrevistas a los socios: Elena Jorreto

Uno de nuestras nuevas incorporaciones

Por Javier Peña

Hoy vamos a conocer un poco más a ELENA JORRETO, son minoría las mujeres que tenemos en Fonamad pero la gran mayoría muestran las ganas y pasión por salir al campo y fotografiar.

*Para ver las fotos más grandes, haga clic.*

¿Desde cuándo eres socia de Fonamad y qué te llevó a entrar en la asociación?

Desde febrero de 2022. Quería empezar a hacer fotos de naturaleza, y no conocía a nadie que le gustase y con quien pudiese hacer escapadas, aprender técnicas, etc. Un fotógrafo me habló de Fonamad y me uní.

En este tiempo, ¿qué aporta Fonamad a tu fotografía o a ti como fotógrafa?

Fonamad me ha permitido descubrir lugares de España muy interesantes como la sierra de Andújar, los Ancares leoneses o el nacimiento del río Cuervo. Lugares que yo sola no habría visitado o, de hacerlo, no los habría disfrutado tanto como acompañada de otros fotógrafos. La otra aportación que me hace Fonamad es precisamente esa: conocer a gente agradable y apasionada por la fotografía, de la que he aprendido mucho tanto a nivel fotográfico como de naturaleza: observar y reconocer el comportamiento de distintas especies, identificar sus sonidos, etc.

En una ocasión me dijiste que echabas de menos a más chicas y gente joven en la asociación, ¿qué actuaciones crees que se podría llevar a cabo para atraerlos?

Echo de menos más gente joven, tanto chicas como chicos. En conjunto, independientemente de la edad, las mujeres somos clara minoría, por lo que veo esos dos problemas “demográficos” en Fonamad y me parece importante buscarles solución.
Para atraer a aficionados jóvenes creo que la asociación sería más atractiva si organizase talleres de formación a un precio especial para los socios, más viajes y salidas, asistencia a festivales y eventos fotográficos, sorteos de material y sesiones de hide, quedadas estilo Fonabar, etc. En paralelo al enriquecimiento de la oferta con este tipo de actividades, sería imprescindible tener más presencia en las redes sociales, con una buena estrategia que haga atractiva la asociación y le dé visibilidad.

¿Qué fue lo primero en llegar, el interés por la naturaleza o la fotografía de naturaleza?

Lo primero fue el interés por la naturaleza. Siempre me han encantado los animales, descubrir las distintas especies y sus ecosistemas en documentales, exposiciones, etc. Después me empezó a despertar la curiosidad por la fotografía, y tras probar diferentes estilos (street, retrato, etc.) me di cuenta de que ninguna me llenaba en absoluto comparado con el paisaje. La calma y la consciencia que me daba observar la naturaleza y fotografiarla durante momentos como una puesta de sol me atrapó. Cuando entré en Fonamad y empecé a descubrir lugares donde fotografiar animales de cerca, me convencí de que este es mi terreno.
En mi caso, el interés por la fotografía y por la naturaleza se retroalimentan, porque para conseguir mejores imágenes de una especie tienes que conocer bien su comportamiento, y ese círculo vicioso te empuja a querer aprender más de los dos mundos.

Flamencos ©Elena Jorreto
Flamencos

¿Con qué especialidad, dentro de la fotografía de naturaleza disfrutas más?

Disfruto mucho con la fotografía de fauna, especialmente el subidón de adrenalina cuando, tras horas esperando, aparece el animal que estoy deseando ver. Además, me encanta hacer viajes o escapadas en busca de especies, porque siempre encuentro muchas con las que no contaba, y aprendo de ellas con los fotógrafos que me acompañan.
Como decía, también me encanta la fotografía de paisaje, y en particular la nocturna. El proceso de fotografiar la vía láctea, desde la planificación a la toma, me resulta muy entretenido. Empezó como un reto, y me engancharon la paz de la noche y la belleza de la vía láctea. Mi nuevo reto, bastante ambicioso, es la fotografía submarina. He hecho un curso de buceo para poder ver la fauna de Galápagos, y viajaré en unos días.

Abejaruco ©Elena Jorreto
Abejaruco
Cigüeña ©Elena Jorreto
Cigüeña

Cuéntanos la historia de la que consideres tu foto más memorable dentro de la fotografía de naturaleza, alguna imagen que te impactó o que disfrutaste de alguna manera especial en su realización.

La foto a la que más cariño le tengo, de la que más orgullosa me siento y de las que más he aprendido, es de una cigüeña. Tiene todo lo que representa para mí la fotografía: imaginación, técnica, emoción y constancia.
Durante la pandemia, pasé un tiempo en Lugo, en casa de mis padres, y me propuse hacer algunas fotos creativas. Se me ocurrió  la idea de retratar una cigüeña con su silueta recortada por la luna, y planifiqué la escena con Photopills.
El nido de la cigüeña estaba sobre un tronco junto a la N-VI. Aprovechando el escaso tráfico de aquellos días, la noche planeada fui al punto del arcén indicado por la aplicación según mis cálculos. Me acompañaba mi madre y hacía bastante frío. Pero a la hora en que la luna se alineó con el nido, un nubarrón la tapaba.
Le dije a mi madre que se abortaba la misión, y ella me respondió que no todo en la vida es planificar, que podía improvisar y buscar otra posición. Le expliqué que, como la luna se estaba moviendo hacia nuestra derecha, la única opción era que yo me fuese a la izquierda, metiéndome en la carretera. Convencida de que el argumento era irrebatible, mientras cogía el trípode y me daba la vuelta oí un: «Venga, yo te aviso si vienen coches».

Aunque esta historia no haga justicia a la sensatez de mi madre (ni la mía), esa respuesta me dio alas para plantar el trípode en el asfalto, encuadrar y enfocar a la cigüeña en manual lo más rápido que pude con mi tele sin estrenar. Cuando casi la tenía, oí el primer aviso y salté al arcén. La secuencia se repitió varias veces, hasta que la luna se alejó tanto que me empujaba al carril contrario. Entonces nos marchamos a casa murmurando un «no se lo contamos a papá», que por supuesto incumplí al ver la única foto bien centrada de las decenas que hice.
Desde entonces, la cigüeña me vigila desde el fondo de pantalla de mi móvil, y cada vez que veo una siento la emoción de aquella noche, la satisfacción de crear mi primera foto, y la convicción de que vale la pena intentarlo hasta el final.
Otra foto que recuerdo con muchísimo cariño es de un martín pescador que se nos apareció a menos de 3 metros a ti, a Ramiro y a mí en Andújar, “invocado” por Ramiro justo tras ver la nutria que esperamos durante día y medio. Para mí ese momento compensó con creces los madrugones, el frío y ser los únicos de Fonamad que nos perdimos el lince .

Martín pescador ©Elena Jorreto
Martín pescador

En tus salidas, ¿te gusta una  planificación  previa a fondo o prefieres la improvisación?

Siempre he sido una persona a la que le gusta tenerlo todo controlado, dejando poco espacio a la improvisación. Aunque tiene sus ventajas, saber adaptarse a los cambios es una cualidad fundamental, y gracias a la fotografía he ido aprendiendo a aceptar los imprevistos, a desarrollar la paciencia, tolerar la frustración, disfrutar de los pequeños momentos, etc. Aunque mi tendencia siempre va a ser planificar, cada vez lo hago con menos rigidez y valoro ir acompañada de amantes de la improvisación. 

Fuera de la fotografía de naturaleza, ¿hay alguna otra disciplina fotográfica que practicas?

Principalmente la de viajes, que es con la que empecé a hacer fotos. Viajar, no importa adónde, me despierta la necesidad de hacer fotos para recordar los lugares que visito y los momentos vividos. Además, lo considero una especie de máster fotográfico, porque abarca desde la calle hasta el retrato, pasando por el paisaje urbano y natural.

¿Qué fotógrafos te inspiran dentro y fuera de Fonamad?

Mi gran referente es Sebastiao Salgado. Cuando vi en el cine su documental «La sal de la Tierra», me quedé asombrada por su forma de observar el paisaje y la relación del ser humano con la naturaleza. Tengo libros suyos, he visitado exposiciones, y no deja de admirarme tanto su espíritu conservacionista como su calidad estética. Es una pena que lo hayamos perdido este año…
También me inspiran fotógrafos de paisaje como Mads Peter Eversen, Michael Shaumblum, Daniel Kordan, Chris Burkard o Joshua Cripps. Más especializados en fauna, sigo muy de cerca a fotógrafos como Víctor Ortega, Marina Cano, David Yarrow, Alexandra Surkova, Javier Aznar, Laura Núñez, Eduardo Blanco, Cristina Abilleira o Andoni Canela.
En Fonamad hay grandes fotógrafos camuflados bajo la etiqueta de “aficionados”, empezando por ti, Javi. Me encanta el trabajo de compañeros como Arturo de Frías, Félix Morlán, Gregorio Garrido, Juan Pablo Plaza, Ramiro… Y me siento muy identificada con la sensibilidad y la dedicación de Dani Trespalacios, que está creciendo mucho como fotógrafo.

Si piensas que con la fotografía se puede transmitir algún mensaje de conservación,  ¿cómo tratas de llevarlo a la práctica?

Por supuesto, se puede y de hecho la mayoría de los fotógrafos destacados se esfuerzan por hacerlo. Ellos tienen fuertes canales de difusión a través de los cuales pueden explicar a la gente los riesgos que corren las especies, y concienciar de la importancia de la conservación. Creo que la forma más eficaz de fomentarla es el conocimiento. Es decir, informar sobre la situación del entorno natural: las características de las especies y sus amenazas (la principal, el hombre). Otra vía práctica para fomentar la conservación es la denuncia de acciones que dañan la naturaleza, como las que hace Laura Núñez cuando publica en Instagram mensajes contra el maltrato animal. En mi caso, trato de informarme lo mejor posible sobre los animales que fotografío, y cuando publico las imágenes explico su situación para contextualizarlos.

¿Tienes algún proyecto en curso o a futuro?

Proyecto estructurado como tal, no, pero no descarto preparar alguno más adelante. Mis próximos pasos son viajar a Ecuador y Galápagos dentro de unos días, disfrutar de todo lo que ofrece el país a nivel natural y hacer buenas fotos tanto fuera como dentro del agua. Después, mi objetivo es seguir planeando salidas, muchas con Fonamad, para visitar nuevos destinos y ver especies como el lobo, el oso o el quebrantahuesos.

¿Qué equipo utilizas y por qué?

Mi equipo es de Fuji. La razón principal es que mi primera cámara, una Fuji X-T1, me la regaló mi padre. Él había tenido una Fuji analógica de joven y estaba encantado con ella. A partir de ahí, fui incorporando lentes de la marca, cada vez más largas para tener más detalle de los animales. Actualmente tengo una Fuji X-H2S con un Fujinon 150-600, Fujinon 70-300, Multiplicador Fuji 1.4, Fujinon 10-24 y Fujinon 18-55mm. El cambio a la X-H2S lo hice este año con la intención de ganar velocidad y precisión de enfoque.

Ya para terminar ¿qué consejos les darías a los nuevos socios de Fonamad?

Les diría que vayan a todas las actividades y viajes que puedan; y que aprovechen para hablar y relacionarse con los socios, porque aprenderán muchísimo tanto de sus experiencias fotográficas como de biología y naturaleza.

Elena, gracias por dejarnos conocerte un poco más, una conversación muy interesante sobre fotografía y Fonamad.

Os dejo las redes sociales de Elena por si queréis seguir disfrutando con su fotografía:

Lince ©Elena Jorreto
Lince
Garceta común ©Elena Jorreto
Garceta común

A BOTE PRONTO

  1. Salir a fotografiar solo/acompañada.
  2. Paisaje/fauna/macro/nocturna/submarina.
  3. Gran paisaje/paisaje intimo.
  4. Mar/montaña/bosque.
  5. Pelo/pluma/muchas patas.
  6. Bocata tranquilo bajo una encina/barrita energética durante la sesión/pincho de tortilla y cerveza en el bar Manolo con los compañeros tras la sesión.
  7. ¿Con qué te identificas más? Con un buen equipo, se hacen mejores fotos/Es más importante el fotógrafo.
  8. Canon/Nikon/Sony/OM/Fuji/otras.
  9. Fotografía de proximidad/Grandes viajes.
  10. ¿Fotografiar con móvil es fotografía? Sí/No

Todas las fotos son © Elena Jorreto

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