©Jorge Martín
Un numeroso grupo de fonameños ha visitado Gallocanta el fin de semana del 6 al 8 de febrero. El tiempo amenazaba con ser inhóspito, y no lo fue tanto, aunque tuvimos un poco de todo, frío pelón, viento, lluvia… y hasta sol a ratos.

La migración de vuelta hacia el norte de las grullas se había retrasado (quizás por el mal tiempo de estos días) y en Gallocanta sólo estaban las grullas invernantes en el lugar, unas 3000, que no son pocas, pero muy lejos de las decenas de miles que se juntan en plena migración. Los campos alrededor de la laguna ya habían germinado en su mayoría, por lo que las grullas se desplazaban a campos más alejados fuera de la zona. Así que el fin de semana se convirtió en un auténtico safari explorando caminos hasta avistar las grullas.
©Miguel Benedicto
©Luis Alcaraz
©Jesús Cadenas
©Fernando Núñez Rico
©Segun González
©Segun González No fueron las grullas las únicas protagonistas, avefrías, escribanos, cernícalos, aguiluchos pálidos, flamencos y varios zorros amenizaron la visita. Incluso una carroñada de buitres dando cuenta de un jabalí.
©Miguel Benedicto
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©Miguel Benedicto
©Jesús Cadenas
Y para culminar el finde, una charla en el centro de interpretación expresamente organizada para nuestro grupo en el que nos dieron una valiosa información sobre las grullas y la importancia de este ecosistema para ellas y su migración.

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©Segun González
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No fueron las grullas las únicas protagonistas, avefrías, escribanos, cernícalos, aguiluchos pálidos, flamencos y varios zorros amenizaron la visita. Incluso una carroñada de buitres dando cuenta de un jabalí.
©Miguel Benedicto
